CAJAS ETERNAS: ATAÚDES Y VIVIENDAS
Quizá la siguiente historia no tenga mucho que ver, pero para otros lo tenga todo. En diversas regiones, el duende ha tratado de pertenecer y encajar; ha buscado un refugio de los depredadores y un techo para cubrirse de las amenazas del clima en la naturaleza. Una madriguera llamada hogar siempre es imprescindible, aunque muchas veces no se sepa del todo el porqué. En la búsqueda de nuestro propio ser, podemos darnos cuenta o no. En esta búsqueda interna en la transición de la juventud a la adultez duendil —donde tomamos decisiones sin sentido que mucho más adelante cobran factura— pasamos por muchos lugares y muchos tipos de criaturas, a quienes podemos amar u odiar con cada fibra de nuestro ser. Les contaré que a mí me hubiese gustado seguir siendo nómada. Hubo un tiempo donde volví a mi yo primitivo y anduve de un refugio a otro. Yo no podía llamarles hogar, tampoco sabía muy bien qué eran. Lo único real es que me cubrían de las inclemencias del tiempo y eran un sitio donde de...